
Los esquizofrenicos, los paranóicos, todos los enfermos mentales vagan por estas peatonales...
Los borrachos, las prostitutas, los travestis viven también de este lado y son mi familia.
Los rostros que se cubren en el día con sus trajes caros con sus cabellos peinados
y sus sonrisas blancas, vuelven a este lugar todas las tardes, yo les saludos cuando pasan.
Buenas tardes Sr. Diputado, buenas tardes Licenciada, Doctor, que le vaya bien!
He aquí que yo sé quienes son, he aquí que estan desnudos pero yo los llamos por el nombre de su máscara...
Para no hacer su infierno más vergonzoso.
Aquí nací, no he podido elegir, aquí nació mi pabre, el que se fué...
Y vive en un infierno de Atlantic City, cerca del mar.
Aquí escuche por primera vez la historia del hombre que murió de amor y de la mujer que se volvió loca.
Aquí encontré a Dios o El me encontró a mi, aquí me habló y desde aquí le alzo mis plegarias de vez en cuando...
Por aquí ví a muchos hombres morir por "balas perdidas" y también les ví morir de hambre... En este lugar.... En donde los muertos no van a ninguna parte.
Aquí nació la pobreza y le gustó tanto que nunca logramos echarla...
He aquí El Pedregal de mi vida, mi pequeño infierno castaño.
Donde las llamas arden, en las palabras de fuego de una boca amarga y queman casi cualquier voluntad.
Este infierno no esta bajo la tierra, sino sobre ella, bajo el techo de los pensamientos mezquinos, sobre los pizoteados, sobre las cabezas de los habitantes de esta casa, que marchan cargando pesados bloques para terminar pronto de desarmar. De reemplazar con hologramas de cielo y sonrisas, las paredes de este hogar de alquiler que al parecer no merecen.
Vivo en este infierno que es el lugar más seguro del mundo, donde estoy a salvo siempre de poder sorprenderme, de las atrocidades, de los crímenes, los robos, la corrupción, la injusticia... De las pequeñas travesuras de los hombres aburridos;
Aquí en el infierno jugamos a escupir rostros, a desacreditar sueños, a romper ideales.
Cada hombre corrupto nació en este esplendido vecindario, cada ladrón fue algún amigo de la infancia, cada asesino fue o es mi vecino de al lado y cualquier enfermo recuperó la salud cuando tocó a mi puerta, vio lo que vio, y comprendió que habia vivido mejor de lo que creía todo este tiempo.
Cada flor que crece en este jardín es un cardo, los poetas vienen a visitar mi habitación cuando tienen sed de ideas, y persiguen mis sueños, como una abeja buscando nectar y yo no se los escondo, como la lluvia encontrando a los árboles se los pongo entre las manos y les digo: -Son tuyos!
Cada sueño que poseen de mi, es un grito alzado al cielo y los poetas se van, y los poemas se olvidan y el infierno vuelve.
No me siento un hombre malo por vivir en el infierno, no me creo mejor que los que encuentran en las calles la paz nocturna del resitol, no me creo mejor que el rico, ni más bajo que los miserables pobres que abundan en todos lados, simplemente es este el lugar donde habito, donde transcurre mi existencia, no se porque motivo ni que razón, solo existe para que esta sea mi residencia...
Pero no me creo eso de que la vida es un mar de sufrimientos.
Vivo en el infierno pero a veces alguien gira la perilla del ventilador y rafagas pesadas de inviernos polares entran por mi ventana como si fueran pequeñas olas de viento que refrescan mi frente... Y mi rostro sonrie un poco, porque no sufro más cuando un viento me roza.
Creo en la vida, sea como sea que se viva, o donde se viva no importa demasiado.
Creo en cada hombre de este mundo y en que cada uno posee su propio infierno, del cual nunca logra huir por completo, comprendo, que refugiarme en el ha sido de gran ayuda.
Si tomas de mi mano y me brindas un respiro, si me devuelves algo el aliento;
Me siento agradecida...
Por dejarme a veces alcanzar el cielo
y por dejarme formar parte de tu infierno.
Arderán mis cenizas, dijo aquel al construyeron a través de los cristales rotos...
ResponderBorrararderán bajo la luna de los que lloran en silencio cuando sus compañeros atraviezan el campo de la soledad, cada triste empeño de ser mejor es nada más un ruego a la existencia; de no ser un hombre más o un individuo menos ¿Qué sé yo?
HOla Denisse, me gusta mucho este texto...
Gracias!!! Jamás creí que vos pudieras decirme esto! :D
ResponderBorrarVivo en el pedrega y tus palabras las siento y las vivo todos los dias. Escribis muy bien! Segui adelante!
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